Después de una fugaz demo grabada en 2008, Diego García regresó con su primer trabajo “oficial”, el maravilloso “Estela Discoidea“, un LP en formato 10”, que apenas duró 2 meses en venta para convertirse en auténtico objeto de culto; un homenaje al monolito solar que editó esta casa en el año 2013.
La música de Diego nace en el audio analógico de su pequeño estudio, un micro mundo de cables, teclados y maquinaria sonora que ha ido medrando desde que a muy corta edad su padre le regalase un órgano Farfisa tras un viaje a Lugo.
Un paseo psychotrónico campestre, un guateque imaginario donde se baila entre lo hauntológico y sabrosón, entre lo ye-ye y lo pagano, o entre la electrónica caduca y el folclore de pueblo…

Estela Discoidea” incluyó a Diego entre las grandes maravillas ocultas de nuestro país, y fue alabado por periodistas como Javier Blánquez o Luis j. Menéndez.