Judeline es el futuro. Es así. En pocas ocasiones en la historia podemos encontrar un caso similar al de Lara en precocidad e impacto en la escena musical de nuestro país.

Con su primer EP, un lanzamiento formado por cinco temas y que lleva por título “de la luz”, se confirma todo el potencial que se intuía en sus colaboraciones junto a otros artistas como Alizzz, Oddliquor oTuiste. En la línea de los grandes nombres que han redefinido el pop comercial en castellano desde nuestro país y para el mundo, “de la luz” cumple con la complejísima función de navegar por nuevos territorios sin dejar de mirar de reojo la riquísima tradición musical del sur de España.

En “de la luz” hay espacio para el baile, para las aventuras sonoras y, desde luego, para el sentimiento. Pero, por encima de todo, el valor de “de la luz” es que desde el minuto uno muestra a una artista con una voz propia y reconocible, algo que a muchos nombres hoy consagrados les ha costado años y hasta décadas conseguir.

Y todo eso se hace palpable en los dos singles elegidos para representar a esta imponente puesta de largo.

En “otro lugar • despertar” las guitarras flamencas y palmas abren paso a un ritmo funk sobre el que la voz de Judeline se quiebra y requiebra sobre los ritmos. La canción es una demostración de facultades en toda regla. Como también lo es “marisucia • noche”, tal vez el tema de producción más exuberante e intimidante de todo el disco, con un halo sombrío que sobrevuela toda la canción.