Desde el primer momento advertimos en la propuesta de Marcelo Criminal una cierta voluntad de retratar su tiempo. En sus canciones conviven alegremente referencias pop con crónica social, todo bajo el peculiar prisma de su autor. En ese sentido, “Medio Mensaje”lleva un paso más allá su cometido de acercar la música al mundo real y a la gente corriente. No hay sonidos en “Medio Mensaje” que hagan pensar en planetas con más de una luna; sí en las ciudades de este mundo y el tedio derivados de vivir en ellas.

Las cuatro piezas que componen “Medio Mensaje” están consagradas a sendos programas de televisión. Pese a que se trata de canciones que fueron escritas hace un tiempo, estamos hablando de espacios que siguen emitiéndose en la actualidad. Cine de Barrio, Cuarto Milenio, First Dates y Saber y Ganar ocupan un lugar cercano a “Perdona (Ahora sí que sí)” en el imaginario colectivo. Todo para el pueblo pero con el pueblo.

La música de Marcelo Criminal acepta bien la intimidad, la media luz, el recogimiento cómplice propio de un salón donde siempre hay una televisión encendida.


“Saber y Ganar”, el corte que cierra el tracklist, fue lo primero que se pudo escuchar de este trabajo. En un contexto como el actual, en el que estamos más necesitados que nunca de certezas, hay lugares seguros que, pase lo que pase ahí fuera, nos hacen sentir que todo va bien. Ah, lo reconfortante que es encender la tele y comprobar que siguen emitiendo Saber y Ganar. Y cuando todo en este tema parece bajo control, Marcelo se arranca a rapear en lo que es una clara referencia a uno de los momentos cumbre del audiovisual español, el protagonizado por Jordi Hurtado ante las cámaras de La 2 de TVE.

En “Medio Mensaje”, Marcelo Criminal vuelve a apostar por el minimalismo sin renunciar a ser eminentemente pop. Grabado íntegramente con Casiotones, el resultado es genuinamente Cambios y continuidades en el tiempo sobrevuelan toda la obra. El cine de su barrio ahora es un gimnasio, constata en “Cine de Barrio” antes de preguntarse qué se habrá hecho de Carmen Sevilla. “First Dates”, por su parte, incluye la pertinente mención a Sobera a la vez que plantea dudas existenciales a propósito de una primera cita. Si bien decíamos antes que no hay en este EP sonidos que nos hagan pensar en el espacio exterior, “Cuarto Milenio” sí nos remite indirectamente a ello. A decir verdad, el corte se centra más en la condición escapista de la televisión, algo que es también aplicable a la música. Marcelo solo quiere ver Cuarto Milenio y nosotros solo queremos volver a darle al play a su nueva entrega.