Una mañana de 2014 en Madrid, Ana Perrote y Carlotta Cosials se encerraron en la casa de su amigo Diego (cantante de The Parrots) y salieron de él con dos de las canciones pop más frescas y directas que se habían escuchado en años: ‘Bamboo’ y ‘Trippy Gum’. Pronto las subieron a Bandcamp bajo el nombre de Deers, y en cuestión de horas (literal) NME y DIY escribieron sobre ellas. Y a los pocos meses,  tras unirse al grupo Ade Martín (bajo) y Amber Grimbergen (batería), Deers pasaron de su pequeña habitación a llenar salas en Madrid, Londres o Berlín.

Tras un cambio de nombre a Hinds, el grupo lanzó a principios de 2016 su esperado disco de debut ‘Leave Me Alone’, con el que no pararon de girar: más de 150 conciertos en poco más de un año, incluyendo los festivales más importantes del mundo. Pero es en abril de 2018 cuando llega la confirmación, su segundo disco: “I Don´t Run” es un puñetazo directo, certero, y sin dudas. Un largo producido por Gordon Raphael (The Strokes, Regina Spektor), y mezclado por Shawn Everett (Alabama Shakes, Perfume Genius), que se presenta como el punto de inflexión de un grupo que ha sido capaz de romper todas las barreras imaginables (físicas y mentales) en una época donde parecía que el autotune tenía la última palabra. Y es que lo que ha pasado con Hinds no es cuestión de suerte: lo importante son las canciones, de eso va esto.